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Big love, evolución y parentesco

agosto 10, 2010

La serie Big love de la HBO está protagonizada por un mormón del Estado de Utah, que fiel a la antigua usanza se ha casado con tres mujeres, muy guapas por cierto. Quien no la conozca puede seguir leyendo sin miedo a spoilers, de momento sólo he visto tres capítulos de la primera temporada.

De izq. a der. Bill, Barbara, Nicki y Margene

El actor Bill Paxton encarna al protagonista, Bill Henrickson. Su esposa oficial ante la ley y los vecinos se llama Barbara, con la que contrajo matrimonio hace ya 17 años y que le ha dado tres hijos. Posteriormente se sumó a la familia Nicki y luego Margene, con las que ha tenido otros dos con cada una y para ellas ha acondicionado sendas casas vecinas comunicadas con la suya.

Como no resulta difícil de imaginar, las relaciones entre las tres mujeres no están libres de roces. Pese a sus ingenuos ideales comunales acerca de compartirlo todo y los estrictos horarios de reparto de marido que organizan, no tarda en establecerse una jerarquía entre las tres (la mayor de hecho es llamada “La jefa”) según su veteranía e influencia sobre Bill. Así como una competencia cada vez más descarnada por tenerlo a él, su tiempo y sus recursos en exclusiva.

Mejor compartir un rico que tener un pobre a tiempo completo

O eso parecen pensar las protagonistas. La especie humana es principalmente monógama con una cierta inclinación a la poligínia. El matrimonio monógamo es una institución establecida en todas las sociedades del planeta y en todas las épocas. Recordemos que en aquellas sociedades en las que está permitida la poligamia en realidad la mayoría de los emparejamientos son monógamos, siendo la práctica de acumular varias esposas un privilegio reservado a una minoría opulenta.

En comparación con otras especies, el periodo de gestación y crianza en los humanos es muy largo, exigiendo una colaboración y aporte de recursos considerable de la pareja masculina para lograr afianzar esa descendencia. Lo que lleva a establecer unos lazos de complicidad y fidelidad sexual a largo plazo. Además algunos autores creen que la monogamia (inexistente entre nuestros primos chimpancés y bonobos) al reducir la rivalidad masculina entre los primeros humanos permitió mayores niveles de cooperación grupal y por tanto el desarrollo de sociedades cada vez más complejas.

Pero por otro lado tenemos que la diversidad del ADN en la mitocondria (que hombres y mujeres heredan de la madre) es mayor que la diversidad de ADN de los cromosomas Y (que los hombres heredan del padre). ¿Qué significa esto?, pues que la variación de éxito reproductivo entre los hombres históricamente ha sido mayor que entre las mujeres.

Cazadores-recolectores

Lo cual nos muestra que lo largo de las generaciones mientras unos hombres han logrado tener muchos hijos otros no lograron ninguno. Tal vez porque antes de poder reproducirse murieron, ya sea en guerras contra otras tribus, pisados por algún mamut al que intentaban cazar o defendiendo su orgullo masculino adolescente ante el reto de “¿A que no llegas de un salto?”.

También otros llegarían a la madurez, sí, pero sin poder reunir recursos suficientes para atraer a alguna mujer, ya que es de lógica que ante una distribución por sexos de en torno al 50% por cada hombre polígamo hay varios que se quedan con una mano sobre otra.

No es el caso de nuestro protagonista, que como queda bien claro desde el comienzo del primer episodio, forma parte de esa minoría rica. Su condición de empresario de éxito al frente de una cadena de tiendas de bricolaje, resulta un dato fundamental para darle verosimilitud a la historia. Si no tuviera tanto dinero… simplemente no sería polígamo. 

Por qué cada mujer de Bill es más joven que la anterior

una cadera bípeda dificulta el parto

La menopausia es una característica específicamente humana, no compartida con otros animales, que es debida a nuestras peculiaridades anatómicas. Básicamente es un mecanismo defensivo ante la dificultad del parto, debido al gran tamaño del cráneo que nos define y la estrechez de la cadera causada por el bipedismo, que hacía mortales los nacimientos a partir de cierta edad.

 Esto ha influido en la evolución de nuestras preferencias, que nos llevan a considerar sexualmente más atractivas a las mujeres jóvenes, ya que cuentan con más años de vida fértil por delante. De forma que instintivamente tendemos a buscar parejas jóvenes que cuando envejezcan serán sustituidas (si hay oportunidad para ello, claro) por otras más jóvenes.

Algo que se cumple escrupulosamente con Bill y sus señoras. Barbara es la primera y más mayor, ya llevan 17 años juntos. Luego vino Nicki, que es unos años más joven. Y por último Margene… que aparenta ser casi una adolescente y de hecho tiene una amistad un tanto extraña con el hijo mayor de Barbara.

Por qué las tres mujeres compiten por los recursos de su marido

Un hijo comparte como promedio el 50% de nuestros genes. Un hermano también. Un nieto tendrá el 25% de nuestra carga genética, mientras que un bisnieto o un primo tendrá un 12,5%. A esto en biología se le llama índice de parentesco. Dado que los seres vivos somos recipientes que usan los genes para transportarse de una generación a otra, una adaptación evolutiva óptima sería aquella que no solo nos ayude a perpetuarnos a cada uno, sino también a aquellos que más genes compartan con nosotros, es decir, a nuestros familiares.

Y este supuesto teórico se confirma en el mundo real cuando vemos como efectivamente casi todo el mundo tiende a dedicar más recursos (en forma de tiempo y/o dinero) y ayuda a alguien cuanto más directo sea el parentesco que lo una a él.

Por eso Bill reparte sus recursos por igual entre sus siete hijos, pues aunque de diferentes esposas, todos ellos comparten con él el 50% de sus genes. Pero… ¿qué ocurre con sus madres? Ahí está el meollo de la serie. Al menos en los episodios que llevo vistos.

Rezando antes de organizar el calendario de reparto del marido

Cada una de esas tres madres comparte también el 50% de los genes con sus respectivos hijos, pero el 0% con los hijos de las otras. Esa es una de las principales fuentes de conflictos en cada capítulo. Dado que a diferencia de Bill cada una sólo tiene interés en sus propios hijos, rivalizan continuamente por desviar más recursos hacia ellos. Margene por ejemplo en el segundo capítulo pide a Nicki su coche para llevar a sus hijos pero ella se niega a compartirlo. Así que reclama a Bill que le compre uno, a lo que él finalmente acaba cediendo.

Pero mientras tanto Nicki ha organizado en secreto una gran fiesta de cumpleaños para su hijo con más de 150 invitados en un hotel de lujo. Un exceso fuera del alcance de Bill, agobiado por las hipotecas de tres casas y el nuevo coche. Y así andan todo el rato a la gresca, sintiendo celos de manera cada vez más indisimulada.

Según el catedrático de psicología David M. Buss los celos son comunes tanto a hombres como a mujeres, aunque en promedio los primeros tienden a sentir más celos sexuales, ante el temor de acabar criando un hijo que no sea suyo, mientras que los celos comunes entre las mujeres son más afectivos y relacionados con el miedo a perder la atención y recursos de su pareja. Esto tendría un reflejo en que Barbara, Nicki y Margene parecen tolerar con resignación que folle más con ésta o con la otra, pero no que incumpla los días que le corresponde estar con cada una.

Si te haces mormón, que tus esposas sean hermanas

Los mormones parecen tan brasas como los de Jehová

La conclusión de todo esto es que casarse varias veces puede que tenga sus ventajas, pero desde luego parece ser un considerable quebradero de cabeza. Así que mi consejo para todo aquel que aspire a convertirse en un mormón polígamo de Utah es que opte por la bigamia sororal: que ambas mujeres sean hermanas.

Si lo que hemos visto anteriormente sobre el llamado “índice de parentesco” es cierto, entonces la biología nos indica que la lucha por los recursos se vería considerablemente moderada si los rivales también portasen genes propios. Si la otra esposa es una hermana, sus hijos tendrán el 25% de sus genes en común con la esposa rival. Que aunque seguirá demandando recursos para sí misma y sus hijos no querrá hacerlo a costa de sus sobrinos.

Parece ser que eso es lo que pasaba con el peculiar ladrón irlandés que acabó asesinado por el IRA, Martín Cahill. Tuvo hijos con dos hermanas y vivieron juntos todos ellos en aparente armonía. O al menos así lo muestran las dos películas sobre su vida que se hicieron, una protagonizada por Kevin Spacey (“Criminal y decente”, bastante regulera) y la otra por Brendan Glesson (The General), mucho mejor.

Por poner otro ejemplo más antropológico y con gafas, también es una práctica relativamente habitual en la población de Ocotal Grande, situada en la Sierra de Santa María, México, ya que en aquellas relaciones polígamas en las que las mujeres no son hermanas -señala la socióloga que los ha estudiado, Verónica Vázquez García- “el conflicto y la terminación de la relación es más probable por alguna de las tres partes”. Dado que no es esa la situación de Bill, mucho me temo que le quedan por delante al menos cuatro temporadas cargadas de problemas por lidiar.

Para saber más:

– La evolución del deseo, David M. Buss
El gen egoísta, Richard Dawkins
La tabla rasa, Steven Pinker

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9 comentarios

  1. Lo de la psicología evolutiva al principio tenía cierta gracia, más que nada por la novedad, pero ya empieza a resultar un tanto cargante esa manía de intentar reducir las mil y una variantes del comportamiento humano a un puñadito de ecuaciones que lo mismo sirven para un zurcido que para un remiendo. El hombre es un animal, cierto. Pero uno extraordinariamente complejo y lleno de recovecos que no se deja explicar tan fácilmente con las fórmulas “explicalotodo” (valga el palabro) de Pinker, Dawkins et alia.

    http://antoniolopezpelaez.com


  2. A mí me encanta y no me canso de recomendar a esos autores, entre otras cosas porque es algo que podemos ver confirmado una y otra vez en nuestro entorno cotidiano, en películas, novelas…etc.

    Quizá sus predicciones acerca del comportamiento de la gente no tengan la precisión de una ecuación física, que es la ciencia a la que todas quieren parecerse, pero es bastante fiable e intuitiva. ¿Cuantas veces, por ejemplo, un hombre deja a su mujer para irse con otra de más edad? Algún caso habrá, pero…

    De la misma manera que cada rostro es único pero reconocemos fácilmente un emoticono, la psicología evolucionista retrata lo que llama la “unidad psiquica”, aquello que todos tenemos en común, el molde del que cada uno seríamos una nueva copia. Y sobre todo intenta explicar por qué es así ese molde, qué presión selectiva hizo que evolucionara así y no de otra forma.


  3. Me llamó la atención que en una página para ‘gente de letras’, estén tan poco informados y publiquen información tan errónea. Cómo por ejemplo:
    ‘La conclusión de todo esto es que casarse varias veces puede que tenga sus ventajas, pero desde luego parece ser un considerable quebradero de cabeza. Así que mi consejo para todo aquel que aspire a convertirse en un mormón polígamo de Utah es que opte por la bigamia sororal: que ambas mujeres sean hermanas’
    Los mormones NO SOMOS POLÍGAMOS. Hubo una época en que (cómo muchos profetas del Antiguo testamento) se profesó el matrimonio así.
    Quién desee ser Mormón debe saber que solo puede tener una esposa, que si tiene mas o es infiel está contradiciendo las leyes del Señor en éstos días y será excomulgado de la iglesia.
    Tengan a bien ‘gente de letras’ estudiar mas e informarse antes de hablar tan liviana y cínicamente de personas que solo se dedican a hacer bien en el mundo y construir familias con valores morales que muchos desearían porder tener en sus hogares.
    Gracias


    • Hola Patricia, lamento el malentendido pero en la frase que cita digo “mormón polígamo de Utah”, no simplemente mormón, ni mormón de Utah, así que me refiero a un subgrupo específico dentro de los mormones, que es aquel en el que la serie de televisión que comento, “Big love”, se centra.

      Así que desde luego no todos los mormones son polígamos y no he pretendido dar a entender eso, pero hay algunos que sí lo son, qué le vamos a hacer.

      Saludos


  4. “Si la otra esposa es una hermana, sus hijos tendrán el 25% de sus genes en común con la esposa rival.”
    No es verdad.. Esto solo se verifica si las hermanas son gemelas identicas.


    • Buenas, si las hermanas fueran gemelas idénticas compartirían entre sí el 100% de los genes. Si una de ellas tuviera un hijo, éste logicamente tendría el mismo índice de parentesco con ambas, es decir, el 50%. Pues que ambas comparten la totalidad de sus genes.

      Pero siendo hermanas “convencionales” comparten el 50% de los genes. Si una tiene un hijo tendrá también en promedio un 50% con él. Por lo tanto:

      1/2 x 1/2 = 1/4

      O sea, un 25%.


      • Te faltaba “en promedio” en tu frase.. es importante en términos científicos, aunque parezca una chorrada.
        Y sí, tienes razón: me he precipitado con lo de las hermanas gemelas. Lo siento.


  5. […] otra parte, la existencia de la menopausia (cuya función evolutiva está explicada aquí) hace que los signos de juventud sean inmediatamente asociados a la fertilidad, y por tanto […]


  6. […] decía aquí según varios psicólogos evolucionistas hasta en la tribu humana más simple la necesidad de […]



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